El pasado 11 de Abril contábamos
con el día libre y consideramos oportuno aprovechar la coyuntura para disfrutar de una nueva jornada de pesca,
en esta ocasión pusimos rumbo hacia el embalse
de Encinarejo, está situado en la provincia de Jaén y forma
parte del Parque Natural de la Sierra de Andújar, dispone
de un área recreativa idónea para tranquilos paseos disfrutando de la
naturaleza donde cuenta con múltiples barbacoas y mesas. Fue inaugurado
en el año 1932 para el aprovechamiento hidroeléctrico, recorriéndolo podemos observar y toparnos de lleno con un lugar
tremendamente acogedor, lleno de vida y una increíble y variada vegetación que
sirve como refugio a la fauna de la zona.

Por fin llegó la
primera picada, el afortunado fue Javi que cual rayo se lanzó apresuradamente
hacia una de sus cañas, con paciencia y tranquilidad fue trayendo el pez hacía
la orilla, no quería hacer ningún movimiento brusco que pudiera suponer la
pérdida de la pieza, por la forma de tirar no parecía que se tratase de un gran
ejemplar, pero la alegría era la misma y por fin se hizo con la captura, se
trataba de una pequeña carpa de unos 3kg de peso que sucumbió a un boilie de
Source, tan enardecidos estaban los ánimos que después de curar al pez lo
devolvió de inmediato al agua olvidándose de fotografiarse con él.
Afortunadamente no tuvimos que esperar mucho tiempo para volver a mojar la
moqueta por una buena causa, uno de mis carretes nos advirtió de una buena
picada, normalmente es una tarea asignada a las alarmas, pero en ocasiones se
le puede olvidar a uno encenderlas, en fin, gafes del oficio, por suerte
pudimos reaccionar y hacernos con la captura, se trataba de una hermosa carpa
royal que dio una bonita lucha y no puedo resistirse a darle un tiento a una
bola casera de banana del amigo chato que en tantos y tantos lugares probamos y
dan la cara, foto, algo de antiséptico, de nuevo al agua y a encender la alarma.
Estaban siendo unas
horas fructíferas, después de una mañana muy parada para ellos, la cosa se
animaba ligeramente y los peces estaban entrando en sus cebaderos, después de
probar varios cebos durante la sesión parecía que al fin habían dado con la
tecla y estaban obteniendo ya resultados.
Con todo ello lograron
enderezar el rumbo y lograr una entretenida jornada antes de partir, en esta
ocasión tenían que estar pronto en casa y por ello dieron por finalizada la
sesión antes de lo que suele ser costumbre, después de despedirnos y desearles
buen viaje de retorno solo quedábamos el Capi y yo, pues Javi también se marchó
al tener asuntos que atender, así pues, nos dispusimos a afrontar los últimos
instantes que nos quedaban antes de recoger.




















