Impresionantes estampas pudimos captar durante el primer evento del año que el Club Snowman Carpfishing organizó para sus miembros. Un gran ambiente reinó durante los estupendos días que pasados entre compañeros y amigos que en muchos
casos hacía tiempo no nos veíamos, y todos nos encontrábamos deseosos que llegara este momento.
Snowman Carpfishing está formado por
pescadores de diferentes partes de la geografía, y eso hace que por diferentes motivos como:
compromisos laborales, falta de tiempo o la distancia, no tengamos la
posibilidad de reunirnos tanto como nos gustaría, así, que estos
acontecimientos que organiza el club son la mejor escusa para volver a
reencontrarnos y pasar unos días juntos.
Con el fin de reunir al mayor
número de miembros de este equipo de pescadores que disfrutan fervientemente de
este gran hobby, escogimos una fecha mirando favorecer la asistencia del mayor
número de socios al evento, pero… como dice el refrán, nunca llueve a gusto de
todos, y por desgracia hubo compañeros que no pudieron asistir al concurso, pero
nos acordamos de ellos más de una vez.
Es un tópico hablar del gran
ambiente que se respira en este tipo de eventos, y a riesgo de caer en ello, es
algo que hay que realzar.
El concurso.

El escenario elegido para este
evento fue el embalse de García de Sola, más concretamente en la zona de
Peloche. Uno de los grandes embalses Extremeños lleno de vida, belleza y
personalidad, porque de verdad que es de esos escenarios que enamoran. Este embalse
es un lugar idóneo para acontecimientos de este tipo por lo espacioso y
productivo que suele ser, aunque no proporcione grandes capturas, siempre
ofrece el aliciente de un buen número de ellas para hacer muy entretenidos los
días que pasas junto a sus orillas.
Como es habitual en los eventos
que organiza el Club Snowman Carpfishing para sus componentes, las zonas del
concurso estarían sujetas a unas estrictas normas de ubicación y delimitación,
con el fin que no pudiera haber suspicacias en el resultado final, porque el
espíritu competitivo en estos concursos es formidable por parte de los
pescadores, haciendo alarde de trabajo, constancia y empeño para intentar
alcanzar la gloria de conquistar el disputadísimo puesto de campeón que lo
encumbrará para siempre en el Olimpo de los idolatrados por todos los demás
compañeros. Por eso, la vigilancia de unos competidores a otros era continua
para que no utilizarán espacios fuera de los márgenes previamente marcados, franjas
que dividieron la zona de pesca en veinte puestos asignados por riguroso sorteo.
El viernes dio comienzo la esperada competición y los pescadores pudieron
descargar todo el estrés acumulado durante los días precedentes a la misma. La excitación
de los pescadores era palpable cuando se inició el cebado de puestos, y
entonces fue cuando afloraron los nervios. Comenzaron las voces de unos a otros
diciéndose de todo: - ¡Oye!, ¿montamos aquí un campamento para estar juntos?. –
Vale, ahora llevo las neveras. Grandes neveras cargadas de fresca bebida acompañaban
a otras repletas de todo tipo de alimentos. Y así es como comenzó el concurso
Snowman. Je je je
Todos los participantes se
reunieron en tan solo cuatro puestos, eso sí, dejando espacio suficiente entre
ellos para que no se estorbaran al pescar. Se creó la zona común en el puesto
más céntrico para todos y allí, bebimos, comimos, charlamos, reímos… porque esa
es la esencia que busca Snowman en sus eventos, un lugar donde haya cabida para
todo, incluso para pescar, que es algo que en ocasiones conseguimos. Y es que
esto está pensado para estar con la gente que normalmente no tienes oportunidad
de hacerlo.
Y… ¿problemas de avituallamiento?
– Por favor, la duda ofende. A riesgo de que me llamen exagerado, posiblemente
habría suficientes víveres para pasar dos semanas allí sin necesidad de buscar
abastecimiento de ningún tipo. Bueno, quizás haya exagerado un poco y no había
para dos semanas, sino, para doce días. Y es que los concursos que organizamos
en Snowman Carpfishing son reuniones entre compañeros para poder pasar unos
días juntos disfrutando de una afición compartida, además de compartir todos
esos momentos que implica una reunión de buenos amigos.
En relación a la pesca.
Aunque lo principal para nosotros
es disfrutar de la compañía, no olvidamos que también vamos a estos escenarios para
pescar, o al menos intentarlo. Y en este aspecto, hay que destacar que tampoco se
escatiman recursos para conseguir el mayor número de capturas posibles,
consiguiendo incluso buenos resultados en algunos casos. Porque en Snowman,
aunque no lo parezca, hay muy buenos pescadores.
El primer día en estos casos es
siempre de convivencia y eso fue lo primero que se hizo una vez organizado cada
uno de los campamentos que se montaron. Una reunión para cenar después de haber
tomado un aperitivo fue el preludio de una amena velada en la que se fraguó,
entre cafés y algún licor, una especie de competición entre los cuatro puestos
que se formaron, creándose un pequeño pique para ver quién conseguía más peces,
algo que solemos hacer entre nosotros con toda la sana intención, pero que si
tenemos la suerte de ganar, utilizamos la más mínima escusa para recordárselo a
los compañeros.

Ya había un motivo para poner
todos los sentidos en la función de pescar, y los resultados no se hicieron
esperar mucho. Las capturas se sucedieron para todos los presentes durante esa
primera noche del encuentro, en la que se destacaron por el número de ellas el
grupo que formaban los que denominaremos los Carlos, nombre tomado porque hay
varios compañeros que se llaman así, que por casualidad se habían agrupado en
este equipo. Pero la competición entre los grupos era meramente simbólica y
únicamente servía para amenizar aún más el tiempo que pasamos en este
escenario. Aunque no perdían ocasión de recordar a los demás que estaban
pescando más que ellos.
Los siguientes días continuaron
con la tónica inicial, los Carlos seguían destacándose en el número de
capturas, y el resto de participantes, aunque en menor número, también conseguía
llevar carpas hasta sus moquetas. Como ya comenté anteriormente, no es un
escenario propicio para conseguir grandes ejemplares, pero entre todas las
carpas que se consiguieron hubo algunas que destacaron sobre las demás,
alcanzando pesos superiores a los siete kilos.
El momento más destacado del
concurso fue cuando un nuevo miembro del Club, en este caso una fémina, en la que
era su primer pez en esta modalidad y en su primera cita en un evento de este
tipo, conseguía alzarse con el título de campeona al conseguir el pez de mayor tamaño hasta el momento, y que a la postre, a pesar que en el transcurso de la sesión hubo otras capturas de tamaño similar por el resto de compañeros, esta la galardonó y alzó a lo más alto del podio del evento, y como se suele decir, mojando la oreja a todos.
Pero como todo en la vida, el primer
concurso del año de Snowman Carpfishing llegó a su término, y a pesar de los buenos y agradables ratos que pasamos todos juntos, esa mañana las
caras ya no reflejaban tanto entusiasmo como el primer día, había llegado el
momento de recoger y poner rumbo a casa dejando atrás un fin de semana de
compañerismo, pesca y dicha en el que se había reforzado más aún la amistad
entre todos. Poco a poco cada uno cargó su coche y apocado fue despidiéndose del resto de participantes antes de emprender el viaje de vuelta. Pero llegarán más eventos similares a lo largo del año para poder
volver a disfrutar de una nueva sesión en la orilla de algún embalse, donde se
volverá a revivir el ambiente que reina en estos acontecimientos tan esperados
por todos los que componemos este gran Club.
Snowman Carpfishing